La hoz de las Valeras, más conocida como «La Hoz del Río Gritos», es un desfiladero de unos cinco kilómetros de longitud situado entre ambas poblaciones.
Por esta impresionante garganta discurre el río Gritos, que nace en las últimas estribaciones de la Serranía Conquense, se abre nada más atravesar la Hoz a la llanura manchega, y se une al río Júcar en el embalse de Alarcón.
Este paraje está considerado una de las áreas naturales de más importante valor de la Región, en cuanto a fauna y flora se refiere, según el B.O.E del 15 de junio de 2005.
A los encantos paisajísticos que nos ofrece esta impresionante hoz, tales como «El Pico de la Muela», «Río Gritos», «El Rompeculos», «La Fuente de la Higuera», «La Fuente de Santiago», «La Casilla de los Moros», «Chopera Sur», «La Fuente del Almirez», «La Muelecilla de Los Asnos», «El Molino de Antoliano»…, para deleite de visitantes y deportistas, que buscan en la naturaleza una nueva alternativa de ocio y esparcimiento, se suma el enorme valor arqueológico de la ciudad romana de Valeria.
Escalada en la Hoz del Río Gritos
Los amantes de la escalada descubrirán un paraíso que ofrece variedad de sectores con diferentes orientaciones y más de 300 vías con distintos grados de dificultad, lo que permite practicar este deporte en todas las épocas del año por personas con distinto grado de destreza, que han convertido este paraje en una de las zonas de escalada deportiva más populares y visitadas de la Zona Centro de la Península Ibérica. A día de hoy, podemos decir que hasta aquí llegan escaladores tanto de origen nacional como internacional.
Fue en 1989 cuando este deporte toma auge gracias, entre otros, a dos hermanos vecinos de Valera de Abajo («Michel y Chule»), que comenzaron a equipar las primeras líneas más evidentes. Más tarde se unirían a ellos otros grupos, y gracias a su esfuerzo, tiempo y motivación, dieron vida a todas las rutas actualmente existentes.
Podemos destacar dos partes:
1- Sectores Próximos a Valera de Abajo
2- Rincón de Valeria
Ruta Ciclista
Los amantes de la bicicleta de montaña y senderismo encontrarán un espacio perfecto para recorrer alguna de las distintas rutas, de distinta dificultad, que podrán a prueba su aptitud y deseo de aventura.
Se puede afirmar que en los últimos años todos estos deportes han experimentado un gran auge, gracias, en gran medida, a las actuaciones y fomento por parte del Ayuntamiento y diversas Asociaciones deportivas.
La Hocecilla
Otro enclave de singular belleza es el denominado «La Hocecilla», bastante más pequeña y más desconocida que «La Hoz del Río Gritos», pero no por ello menos vistosa.
Situada en el extremo sur de Valera de Abajo, acoge también en su valle al río Piqueras a su paso por nuestra localidad. Aunque, como bien indica su nombre, es una hoz poco extensa, fue y es rica en fértiles tierras de labor, huerta y árboles frutales. Antiguamente abastecía, a la mayoría de los habitantes de esta población, de legumbres, hortalizas, verduras y frutas.
Podemos encontrar un paraje, dentro de la misma, denominado «La Nariz» por su forma, donde se une el Río Piqueras al Río Gritos, para seguir su andadura como un solo río.
Es en esta zona donde se colocó, en su día, la central eléctrica, hoy en ruinas, que abastecía a la población de electricidad. Como puede apreciarse, si nos acercamos a este lugar, el cauce actual del río no es el natural, sino que fue desviado hacia la zona donde desaguaba en época de crecidas, y el cauce natural fue allanado y convertido, en su día, en una rica huerta. La mano del hombre, una vez más, modifica los parajes naturales.
La cueva de la Judía
La cueva de la Judía, que está situada en el término de Las Valeras dentro de la denominada Sierra Media Conquense, es uno de los lugares más pintorescos de nuestro entorno, el cual se caracteriza por áridos páramos sobre un sustrato calizo. Constituye una de las cavernas más míticas y mejor conocidas de Cuenca, donde se realizaron numerosas expediciones en siglos pasados. En su interior se abre la mayor sala subrerránea de la provincia (400 m2) a cincuenta metros de profundidad en la que nace un manantial que forma un lago subrerráneo.
En ella podemos encontrar una gran diversidad de formaciones calcáreas (estalactitas y estalagmitas) y amplias galerías. Fue declarada microrreserva al constituir un refugio de gran importancia para los murciélagos cavernícolas en la provincia, por ello su acceso se encuentra cerrado a los turistas.
Sendero de Diputación
Este singular sendero tiene su inicio en la Ermita de San Cristóbal, a escasa distancia de Valera de Abajo, junto a la carretera de acceso al vecindario.
Para introducirnos en la Hoz, cruzaremos la carretera CM2100, situándonos en el margen derecho del río.
Prácticamente todo el recorrido seguimos el cauce del mismo, cruzándolo en una ocasión, justo donde éste dibuja una pronunciada curva, quedando el cauce a nuestra izquierda.
La vegetación de ribera predomina en esta zona; un entorno que es posible interpretar gracias a los paneles temáticos que encontraremos a lo largo del camino.
Cerca de Valeria, se llega a una zona donde la Hoz se hace más amplia. Siguiendo el recorrido del río llegaremos a un puente, el cual debe cruzarse. Es el indicador de la única pendiente de subida del recorrido, que nos llevará directamente a las ruinas de la ciudad romana.
El sendero avanza por lo que fueron las calles de la antigua ciudad romana de Valeria hasta llegar a la población actual.